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Curiosidades y Precauciones del Biomagnetismo

Curiosidades.

Cuando aumenta el campo magnético, las bacterias del intestino humano se multiplican rápidamente. Hay gérmenes que desarrollan una enorme resistencia a los antibióticos mientras que otros se hacen mil veces más vulnerables.

Se ha observado que los seres humanos que trabajan en las proximidades de imanes artificiales muy potentes experimentan pérdidas de memoria y que la exposición del cerebro humano a campos magnéticos poco intensos durante unos minutos al dí­a aumenta sensiblemente la actividad cerebral.

Hay investigaciones espaciales recientes que indican que es posible que los seres humanos estemos condicionados por fuerzas magnéticas procedentes de más allá de nuestro Sol. Tanto las plagas que atacan los cultivos agrí­colas como la abundancia de las cosechas están directamente relacionadas con fuerzas magnéticas estrechamente dependientes de fenómenos cósmicos que tienen lugar en la inmediaciones del espacio, a enorme distancia de la Tierra.

Se ha descubierto que la polaridad correcta del cuerpo es la siguiente: el lado izquierdo es negativo, el derecho es positivo y el centro es neutro, tanto delante como detrás, hasta que llegamos al entrecejo, desde aquí­ hacia arriba parece que es positivo.

Se ha demostrado que es posible alargar la vida de ratones, ratas, conejos y otros animales, cuando estos viven cerca de campos magnéticos constantes.

Se ha demostrado que es posible disolver el calcio y detener ciertos tipos de cáncer mediante imanes, con los que se puede aumentar la capacidad de regeneración del organismo y ayudar al desarrollo del hueso y de la materia fibrosa cálcica del mismo. Los campos electromagnéticos, estimulan el desarrollo del hueso, aceleran la cicatrización de las fracturas y reducen el dolor producido por la presión de los fragmentos de hueso astillado sobre los nervios.

Como sistemas electromagnéticos, nuestros cuerpos existen en equilibrio entre y bajo la influencia de fuerzas magnéticas positivas y negativas. La corteza terrestre ejerce un poderoso campo magnético negativo, aunque durante el dí­a experimentamos un fuerza positiva procedente del Sol. Por la noche el campo magnético negativo de la Tierra incrementa el oxí­geno de las células, facilitando el sueño, la curación, reduciendo las inflamaciones.

En la antigua Grecia, Aristóteles fue la primera persona que habló de las propiedades terapéuticas de un imán natural. Aunque otras muchas civilizaciones antiguas incluyendo Hebreos, Arabes, Indios, Egipcios y Chinos, utilizaban imanes para la curación de enfermedades.

En la NASA conoce la importancia de los campos magnéticos sobre la salud, solucionaron una gran incidencia en enfermedades y pérdidas de densidad ósea de los astronautas, colocando imanes permanentes en los trajes y en la nave.

Los imanes trabajan con le mismo principio que la acupuntura, equilibrando el flujo de energí­a, pero sin la utilización de agujas.

PRECAUCIONES.

No utilice imanes muy fuertes cerca del corazón o de la cabeza.

No utilice imanes fuertes en niños pequeños.

Empiece el tratamiento con imanes de poca o media fuerza.

El imán no debe entrar en contacto directo con la piel en caso de quemaduras ni en heridas abiertas.

Los imanes no son compatibles con los marcapasos, desfibriladores automáticos ni dispositivos eléctricos internos.

Si tiene objetos metálicos implantados en su cuerpo, tenga cuidado con la utilización de imanes. Si nota molestias, deje de utilizarlos.

No deberí­a utilizar imanes en caso de embarazo.

No deberí­a aplicarse imanes fuertes en el abdomen después de una comida fuerte, ya que altera la producción de ácido y la movilidad gastrointestinal.

La energí­a del polo Sur constituye un eficaz tratamiento capaz de resucitar células supuestamente agotadas y desvitalizadas, pero hay que complementar inmediatamente dichas aplicaciones con otras de energí­a del polo Norte.

Si se produce agravamiento de heridas y/o dolencias, se debe a que no se utiliza el polo adecuado, nunca a un uso excesivo, aunque no deberí­a aplicarse un imán cerca de la cabeza durante un periodo de tiempo prolongado.

No deberí­a tener imanes cerca de: su ordenador, disquetes del ordenador , tarjetas de crédito, cintas de ví­deo, cintas de cassette, y otros dispositivos que utilicen un sistema de grabación o lectura magnético, ya que puede perder la información almacenada.

No ponga un imán en un microondas.

No se ponga un imán sobre una herida abierta directamente, es decir, que el imán no entre en contacto directo con la herida.

Si tiene problemas de corazón o de circulación consulte con su médico antes de utilizar un imán.
No se aplique el polo SUR de un imán en zonas donde existan porcesos infeciosos, tomorales o dolorosos. En estos casos aplicar el polo NORTE.

Los campos magnéticos demasiado intensos pueden llegar a ser perjudiciales en algunos casos, y no deberí­an utilizarse más que en enfermedades crónicas o muy agudas, y siempre con precaución.

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