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¿Por qué decimos “Namaste”?

Namaste es uno de los términos yoguis más conocidos por todos, no sólo por quienes practicamos y lo decimos al terminar cada clase, sino también por quienes no tienen relación con el yoga. Es una palabra muy popular y ahora hasta hay un emoticón que podemos usar para representarla. Pero, ¿conoces su significado y relevancia espiritual?

 

Empecemos por lo básico. Es un vocablo sánscrito que se compone de la siguiente manera: Nama = inclino; as = yo; te = tú. Es decir, su traducción literal es: “Yo me inclino ante ti”. A un nivel más profundo, hablamos de un gesto de respeto muy especial.

 

Habrás notado que la palabra suele ir acompañada de una reverencia con las palmas unidas a la altura del corazón, en donde se encuentra nuestro cuarto chakra, el de la entrega incondicional y el amor; o del entrecejo, centro del sexto chakra, el tercer ojo asociado a la sabiduría e intuición. Esto es así porque cuando nos inclinamos ante el otro lo hacemos no sólo frente a su cuerpo físico sino también en reconocimiento a la divinidad que habita en su alma, desde la divinidad que habita en la nuestra.

 

Toda sesión de yoga suele cerrar con esta reverencia porque a través de ella el maestro agradece desde el corazón a sus alumnos y a sus propios maestros e invita a los practicantes a conectar así con su linaje. Es un vínculo energético que trasciende el tiempo y nos iguala para unirnos con el Todo. Cuando logramos conectar con nuestro Ser interior o estar en presencia de un gran gurú sustituimos “Namaste” con “Namaskar”, que es un saludo entre almas libres de barreras físicas.

 

Como dato curioso, en la India “Namaste” es un saludo común y versátil con el que puedes decir hola, adiós, gracias o pedir algo. Además, no hace falta enunciar la palabra: con realizar la inclinación de la cabeza es suficiente y si quieres darle más intensidad también puedes cerrar los ojos.

 

 

En resumen, “Namaste” es un término que suena bonito pero tiene un significado aún más bello. Ahora que lo sabes, llénalo de intención cada vez que lo uses.

 

 

 

NAMASTE.

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